Makani, este es el nombre de uno de los proyectos energéticos de la filial Google X. Se trata de una cometa de fibra de carbono que simula un pequeño avión, y que se haya atado a un sistema de flotación. Ha sido situado en aguas de 220 metros de profundidad. El sistema genera electricidad gracias al viento que lo impulsa.

Se han realizado pruebas en el Mar del Norte, frente a la costa de Noruega, y se han obtenido muy buenos resultados.

El diseño de la cometa de Makani Power consta de 26 metros de ancho, está compuesta por ocho rotores unidos que giran con el viento para que la electricidad se genere, y es a través del cable que la sujeta por donde pasa la energía hasta la estación. Su diseño le permite alcanzar una altura de hasta 500 metros y aprovechar así las mayores rachas de viento.

Sus creadores aseguran que este sistema es ideal para ser emplazados en lugares donde los aerogeneradores marinos son difíciles de instalar. Zonas en las que las aguas son demasiado profundas.

Aún quedan años para que veamos este proyecto funcionando en el mercado, de momento se encuentra en fase de pruebas, en zonas con distintos climas y entornos dispares. Pero si las previsiones continuan siendo favorables, veremos el proyecto hecho realidad. Una nueva incorporación que sumar a los sistemas actuales de energías renovables.